Evaluación de la Potencialidad de Exportación de Productos del Sector Apícola

Por José Abilio Orellana González
Especialista en Productos Agroalimentarios
Mercados y Red Externa – Exporta El Salvador


Introducción

La miel de abeja es una sustancia dulce alimentaria muy apetecida y es el producto principal de la apicultura, actividad que se refiere a la cría y explotación de la abeja obrera Apis mellifera. Para producir la miel las abejas recolectan el néctar de las flores, lo transforman y combinan con sustancias propias y luego lo almacenan y dejan madurar en las colmenas.

La apicultura es una actividad que produce importantes beneficios a la agricultura y el medio ambiente (recursos forestales), por medio de la acción polinizadora de las abejas contribuyendo a aumentar la productividad de estos sistemas y aumentando la diversidad biológica. Al mismo tiempo constituye una importante actividad económica con un atractivo potencial de exportación, convirtiéndose en alternativa de diversificación agropecuaria, por ejemplo para los caficultores que podrían aprovechar las floraciones de los cafetos y árboles de sombra de las fincas.

El consumo de la miel a nivel mundial ha ido adquiriendo importancia debido a que constituye un producto natural más saludable que otros edulcorantes industriales. En Centroamérica, la apicultura tiene una larga data, ya que desde la época de los Mayas se explotaba y comercializaba la miel en la región, desarrollando la actividad con abejas meliponas y trigonas las cuales carecen de aguijón. Con la introducción de la abeja europea, la apicultura pasó a ser una actividad económica de mayor importancia.

Mercado Internacional

Los principales países productores de miel en el ámbito mundial son en orden descendente China, Estados Unidos y Argentina, los cuales en el año 2000 produjeron 253, 101 y 90 miles de toneladas respectivamente. A nivel mundial son China y Argentina los principales exportadores. Es importante mencionar que México ocupa el cuarto lugar a escala mundial en producción de miel con 56.8 miles de toneladas el mismo año y el tercer lugar en exportaciones.

La producción de los Estados Unidos se destina principalmente al mercado interno, ya que la proporción de producto exportado respecto a la producción es menor del 4%. Sus importaciones en el año 2001 fueron de 72,500 toneladas métricas, de las cuales el 31% provenía de Argentina, el 27% de China, alrededor del 16% de Canadá, 9% de Vietnam, 6% de México y el resto de varios países alrededor del mundo.

De acuerdo a datos de la FAO correspondientes al 2000, los principales compradores a nivel mundial de miel son Alemania con 95 miles TM, EEUU con 89.9 miles TM, Japón con 41.1 miles TM, Reino Unido con 22.7 miles TM y Francia con 15.7 miles TM. A ellos les siguen otros países de la Unión Europea con cantidades un poco inferiores a las francesas. Lo que destaca el organismo internacional es que Dinamarca y Arabia Saudita han ido incrementando su demanda al mercado internacional al punto de sobre pasar a países tradicionales. China, con su crecimiento económico en los últimos años, podría entrar a la lista muy pronto si su producción local no llega adaptarse a la demanda interna.

Sin embargo, cuando vemos los datos FAO del 2001 en los países con mayores consumo per capita en kilogramos, sobresalen otros países con producciones inferiores e importaciones modestas como la República Centroafricana con 3 Kg., Turkemenistán con 2.3 Kg., Angola con 2 Kg., Grecia y Nueva Zelanda con 1.6 Kg. cada uno, y Suiza con 1.4 Kg. Comparando datos de consumo en un lapso de una década (1992 – 2001), observamos que en muchos países considerados desarrollados, el consumo tiene una tendencia hacia la baja (como Alemania y Suiza); en muchos países africanos y latinoamericanos, se mantiene casi las cifras; en caso contrario, los países de Europa del Este y Central como las antiguas repúblicas de la Unión Soviética han ido incrementando paulatinamente (por ejemplo Turkemenistán, Eslovenia y Lituania). El Salvador posee niveles bajos de consumo de miel en relación con otros países. El consumo de miel en el país es muy bajo, comparado con Alemania y Estados Unidos, cuyo consumo per cápita en 1998 era de 1.1 kgs. y 0.6 kgs., respectivamente, versus 0.1 kg en El Salvador (Monitor, 1998).

Situación Nacional y Regional

En Centroamérica, la explotación apícola se realiza por medio de dos tipos de tecnologías, la primera usando cajas modernas y la segunda usando cajas rústicas. La extracción de la miel se realiza extrayendo los panales y abriendo con un cuchillo las celdas selladas, que luego se colocan en una centrífuga de acción manual, que separa la miel de la cera de los panales.

Los principales productores y exportadores a nivel centroamericano son El Salvador y Guatemala. En el resto de países del área, la actividad se realiza a una escala modesta; sin embargo se están realizando esfuerzos para mejorarla. Tal es así que se está trabajando en establecer una Red de Apicultores Centroamericana, que ha comenzado a funcionar entre Nicaragua, Honduras y El Salvador, países que ya cuentan con asociaciones nacionales de apicultores.

En El Salvador existen aproximadamente 8000 apiarios, con unas 75,000 colmenas, los cuales producen entre 1500 y 3000 toneladas anuales de miel. La Comisión Nacional de Apicultores de El Salvador (CONAPIS) estima que la actividad genera unos 30,000 empleos en la época de cosecha.

La mano de obra empleada en las actividades apícolas adolece de poca capacitación, la cual se vuelve de vital importancia si se quiere incrementar la eficiencia en el proceso de producción e industrialización de la miel y de los productos de la colmena. Es por lo tanto necesario que las instituciones estatales correspondientes apoyen las empresas apícolas brindando capacitación de forma continua y vinculada con las necesidades del mercado y a los requerimientos de calidad.

En Centro América los principales exportadores son El Salvador y Guatemala; este comportamiento puede verse en el cuadro 1 que muestra las exportaciones de los países centroamericanos para el período 1997 – 2001.

Cuadro 1
Exportaciones de miel en toneladas métricas según país de Centroamérica (Fuente: FAO)

Año Países
El Salvador Costa Rica Guatemala Honduras Nicaragua
2001 1,439 2 975 40 51
2000 1,340 2 1,339 - 96
1999 1,483 1 1,095 7 323
1998 2,280 4 1,606 1 327
1997 2,154 9 1,421 5 308

En el caso de El Salvador, durante el año 2001, el 62% de las exportaciones se realizaron a Alemania, el 18 % a los Estados Unidos y 20 % restante se destinó a Guatemala, Honduras y Costa Rica.

La miel de abeja se encuentra clasificada bajo la partida número 0409000: Miel Natural, del Sistema Arancelario Centroamericano SAC. En la actualidad se aplica un arancel externo común del 15 %.

Cuadro 2
Exportaciones de miel de abeja de países Centroamericanos a los Estados Unidos de América en Toneladas Métricas (Fuente: SIECA)

Países Año
1999 2000 2001
El Salvador 64 86 263
Guatemala - - 21
Costa Rica 27 25 5

En el ámbito centroamericano, únicamente El Salvador y Guatemala cuentan con un Plan de Monitoreo de Mieles. Esto es un requisito que la Unión Europea impone para autorizar la importación de miel de estos países. Los Ministerios de Agricultura realizan el monitoreo con los productores, para detectar residuos químicos, como las sulfas y el Cloranfenicol. Anualmente se realiza un informe que es enviado a la UE para obtener la categoría de país autorizado.

Con Estados Unidos aún no se tiene experiencia, en materia sanitaria, pero los especialistas de la Dirección General de Sanidad Vegetal y Animal manifiestan que los requisitos son similares a los de la UE, es decir, que se espera que los Estados Unidos pedirá que se realice el plan de monitoreo de los apiarios a fin de controlar el uso de sustancia prohibidas en el control de enfermedades de las abejas.

Perspectiva del Sub Sector ante el Mercado Mundial

Los empresarios privados deberían identificar y desarrollar otros productos apícolas que ofrezcan oportunidades y posibilidades de ganancias en los mercados nacional e internacional, con los objetivos siguientes: diversificar la producción, aumentar la rentabilidad, tener mayores oportunidades de agregar valor y desarrollar mano de obra tecnificada. Según la Oficina de Agronegocios del MAG, se deben desarrollar capacidades locales para mejorar la presentación del producto principalmente lo que respecta al envasado y desarrollar nuevos productos como propóleos, polen, jalea real, cera, entre otros.

Es importante que la producción se realice bajo los estándares mundiales, tomando como base las normas del Codex Alimentarius. A nivel nacional se ha trabajado en desarrollar la norma NSO 67.19.00 Miel de Abejas. Especificaciones, que ya se encuentra disponible en el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT). No obstante, se debe crear la capacidad para implementar ésta dado que aún no está siendo implementada por razones de desconocimiento o carecer de los recursos financieros necesarios para adoptar los lineamientos técnicos.

Se debe tener presente la calidad del producto y producir de acuerdo a los estándares que demanda el mercado. Lo importante es que exista un grupo de empresas comprometidas con la calidad, dispuestas a trabajar con personal técnico de las universidades interesadas, y otros actores como el MAG por unos años si es necesario, para ofrecer material vivo (abejas trabajadoras) ya que en todo el proceso de producción, extracción y almacenamiento de la miel es necesaria una perfecta identificación de las colmenas, alzas y tambores que permitan la traceabilidad del producto. Esto tiene particular importancia en aquellos establecimientos donde paralelamente se realiza apicultura convencional y es necesario poseer separación física y temporal en los procesos de la miel convencional y orgánica, sin mencionar las exigencias de países objeto.

Algo que relacionado al tema es mejorar la calidad de los análisis de laboratorio que se llevan a cabo actualmente. Esto permitiría garantizar que la miel exportada es de mejor calidad a lo percibido y así incrementar la credibilidad en los mercados internacionales.

Lograr que los productores aumenten los estándares de calidad de la miel que producen, permitirá que la miel salvadoreña se posicione en los mercados locales, regionales e internacionales, como de alta y consistente calidad, que cumple o excede los estándares internacionales.

Si este producto fuera obtenido a partir de un sistema de producción sustentable en el tiempo, mediante el manejo racional de los recursos naturales, sin la utilización de productos de síntesis química y a su vez que estas características puedan ser claramente identificadas por parte de los consumidores, habría posibilidad de gestionar en el país un sistema de certificación para miel orgánica, ecológica o biológica. Utilizar la experiencia de la industria apícola argentina y sus reglamentos sería una opción muy favorable para diversificar la industria.

El consumo de productos orgánicos ha aumentado sensiblemente en el mundo. Muchos países europeos consideran que a pesar de tener un alto standard de vida, sus habitantes no acceden a alimentos de alta calidad. En el caso de la producción apícola, la combinación de cultivos genéticamente modificados, el creciente deterioro de los ambientes agroindustriales y los ataques de parásitos como Varroa destructor se ha constituido en los últimos años en una seria limitante para la obtención de miel orgánica en muchos países.

El sector privado debe reducir la dependencia de las exportaciones salvadoreñas de un sólo mercado (Alemania), considerando abrir nuevos nichos de mercado en otros países. Como lo demuestran las estadísticas, este mercado es el más competido y cuya demanda podría disminuir en el tiempo. Países como España, Canadá y Polonia, deberían comenzar a tener una resonancia en las empresas y cooperativas. La miel es uno de los productos que podría tener un atractivo potencial para ser exportada a los Estados Unidos una vez se implemente el CAFTA.

Sin embargo es necesario trabajar en desarrollar la competitividad del subsector, así como mantener un estatus sanitario adecuado, el cual comentamos ya. La creación de plantas extractoras comunitarias, por medio de una inversión asociada, podría ser una estrategia empresarial efectiva para aumentar la rentabilidad del negocio al disminuir los costos de producción y mejorar la productividad (La mayor parte de apicultores salvadoreños operan en apiarios pequeños de menos de 50 colmenas, y utilizan técnicas de producción y extracción de baja productividad). Todo esto requiere que una comisión o entidad específica como Exporta El Salvador participe activamente en la coordinación de las entidades o personas involucradas directa o indirectamente en actividades relacionadas con el subsector apícola, para desarrollarlo y fortalecerlo plenamente el apícola. Entre aquellas se mencionan, por ejemplo, azucareros, empresas de seguros, empresas de transporte, fabricantes de vidrio y envases, etc..

José Abilio Orellana González
Especialista en Productos Agroalimentarios
Mercados y Red Externa – Exporta El Salvador


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Actualizado el : 17/03/01
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